En el Día Mundial Sin Tabaco revelamos una alarmante radiografía del tabaquismo laboral en Chile: más de 150 mil empleados en minería, altura y polución enfrentan un cóctel mortal para sus pulmones.
En pleno Día Mundial Sin Tabaco, un nuevo informe de la empresa de salud ocupacional Workmed prende las alarmas: 1 de cada 3 trabajadores en Chile fuma activamente, muchos de ellos en sectores de alto riesgo respiratorio como la minería, faenas en altura o industrias expuestas a polvos tóxicos.
Los datos, basados en el análisis de casi medio millón de trabajadores evaluados entre 2023 y 2025, muestran una situación crítica: el grupo más afectado está compuesto por adultos jóvenes entre 30 y 49 años, el corazón de la fuerza laboral chilena.
Tabaquismo + polvo + hipoxia: el “tridente letal” para los pulmones
La investigación pone el foco en dos grupos particularmente vulnerables:
Más de 44.000 trabajadores expuestos a polvos neumoconiogénicos (como el sílice): el 33,3% fuma activamente. Esta combinación multiplica el riesgo de silicosis, EPOC y cáncer pulmonar.
Más de 50.000 trabajadores en altura geográfica (con bajo oxígeno): el 33% fuma y el 6% lo hace ocasionalmente, agravando hipoxemia, fallos cardíacos y deterioro cognitivo.
“Fumar en ambientes extremos no solo daña la salud, pone en jaque la seguridad de todo el equipo. Estos datos son una llamada urgente a intervenir en salud ocupacional”, señala el Dr. Gonzalo Blanco, director técnico de Workmed.
Impacto silencioso: menos aire, más licencias, más accidentes
El tabaquismo en el trabajo se traduce en más ausentismo, menor productividad y mayor riesgo de accidentes, especialmente en industrias donde la exigencia física y mental es alta. El fenómeno de los vapeadores y cigarrillos electrónicos agrega una nueva dimensión de riesgo, especialmente entre jóvenes.
El mensaje es claro: “No más humo en el trabajo”
Workmed insta a empresas, autoridades y gremios a actuar: implementar programas de cesación tabáquica, reforzar ambientes libres de humo y proteger a quienes mueven la economía del país.
“El tabaco no es solo un hábito, es un riesgo estructural que debemos enfrentar con decisión. Cuidar a los trabajadores es cuidar al país”, concluye el Dr. Blanco.






