-
En total, se destinarán más de US$240 millones para diseñar, pilotear y escalar soluciones que transformen el futuro productivo y ambiental con foco en soluciones demandadas por las empresas y la industria.
Con una histórica inversión pública que supera los 137 millones de dólares, Corfo y el Instituto de Tecnologías Limpias (ITL) firmaron hoy en Antofagasta el convenio que da inicio al mayor proyecto de investigación y desarrollo tecnológico en la historia del país. El acuerdo busca posicionar a Chile como referente global en tecnologías limpias con foco en bajas emisiones y energías renovables, especialmente la solar, fortaleciendo un ecosistema de innovación sustentable articulado entre industria, academia, comunidades y Estado.
La iniciativa, que contempla una inversión total de más de 242 millones de dólares, busca posicionar al país como referente global en tecnologías limpias, con énfasis en energías renovables —particularmente la solar— y soluciones de bajas emisiones. Además, promoverá un ecosistema de innovación sustentable que articule a la industria, la academia, las comunidades y el Estado.
“Este es un paso firme y decidido hacia un nuevo modelo de desarrollo, uno que pone en el centro la innovación, la sostenibilidad y el valor que nace desde los territorios”, afirmó la ministra de Minería, Aurora Williams, quien participó en la ceremonia junto al gobernador regional de Antofagasta, Ricardo Díaz, y representantes de gremios e instituciones académicas. Williams destacó también que “en esta conjunción que se produce en la región de Antofagasta ocurre que por una parte tenemos una tecnología espectacular, tenemos la mayor radiación solar, tenemos las mayores reservas de cobre y también las mayores reservas de litio”.
La ministra agradeció a Corfo, y en particular a su vicepresidente ejecutivo, “por creer en este proyecto, por insistir en hacerlo realidad sosteniéndolo a lo largo de un camino no exento de altas complejidades, y por consolidar hoy una alianza que mira con ambición y con responsabilidad los próximos 10 años”. Subrayó además que el emplazamiento del ITL en la Región de Antofagasta fue “una demanda y una lucha que hicieron distintos personajes en nuestra región cuando se empezó a hablar de este convenio con Corfo”.
El gobernador Ricardo Díaz calificó al ITL como “una apuesta de desarrollo y de progreso para la región porque la investigación tiene que ser aplicada, tiene que llevarnos a mejorar nuestras prácticas para que sigamos aumentando la capacidad de conocimiento y desarrollo en la región”. Llamó también a las entidades de investigación y académicas a superar la lógica del trabajo aislado y aprovechar las oportunidades colaborativas que ofrece el Instituto.
Desde Corfo, José Miguel Benavente explicó que el ITL “será una institución que va a tener capacidades y, por lo tanto, entregar servicios. No es que las universidades o las empresas presten servicios, es el ITL el que hará pilotaje industrial, prueba y demostración de tecnología, creación y validación de prototipos y contract research”.
Benavente recalcó que este convenio no transfiere fondos a centros científicos o universidades, sino que al propio Instituto, que será el encargado de ejecutar acciones concretas de innovación y desarrollo tecnológico-industrial. Aseguró también que Corfo mantendrá la capacidad de realizar ajustes al desarrollo del proyecto para que este responda a los desafíos productivos emergentes, incluyendo el fomento de emprendimientos de base científico-tecnológica.
“El ITL también trae en su propuesta el desarrollo de soluciones basadas en ciencia y tecnología que potencialmente pueden generar modelos de negocio fuera del Instituto. Esto puede atender oportunidades tanto en el mundo productivo nacional como internacional”, agregó. Mencionó además que estas iniciativas podrían articularse con políticas públicas de emprendimiento como StartupLabs.
Marko Razmilic, presidente de la Asociación de Industriales de Antofagasta (AIA), valoró la firma del convenio como la consolidación de una visión compartida que proyecta a la región como “epicentro del desarrollo tecnológico, científico y productivo sustentable de Chile”. A su juicio, el ITL representa una oportunidad única para convertir a Antofagasta en un laboratorio natural de innovación en terreno.
Carlos Portillo, presidente del directorio del ITL, sostuvo que pese a los obstáculos iniciales, con esta firma “el país da un firme paso hacia una nueva etapa, donde la ciencia, innovación y desarrollo territorial se unen para construir un futuro más sostenible, justo e inclusivo en nuestro país desde la macrozona norte”. Calificó al ITL como “sin lugar a duda el instrumento de innovación aplicada más ambicioso que haya impulsado el Estado de Chile”.
Objetivos del ITL
El Instituto tiene como misión desarrollar actividades de investigación y desarrollo tecnológico-industrial para la generación de activos de propiedad industrial e intelectual, así como modelos de transferencia tecnológica. Entre sus servicios, se incluyen pilotaje industrial, pruebas y demostración de tecnologías, validación de prototipos y licenciamiento tecnológico.
Asimismo, el ITL fomentará emprendimientos de base tecnológica y encadenamientos productivos, ya sea a través de nuevas soluciones o mediante la implementación de desarrollos propios. Esta iniciativa surge como parte de los compromisos adquiridos por empresas que operan en el Salar de Atacama, las cuales deben aportar recursos para financiar actividades de I+D.
El Instituto fue adjudicado en abril de 2023 tras un proceso de licitación liderado por Corfo. El consorcio a cargo de su implementación está conformado por 24 instituciones, incluyendo asociaciones gremiales, grandes empresas, centros de investigación, fundaciones internacionales y un grupo de 11 universidades chilenas de excelencia.






